martes, 7 de febrero de 2012

Desde chiquita que cada vez que voy de vacaciones, "pido olas" por las personas que quiero. Capaz soy la única persona que lo hace, pero digo "esta ola es por ..." y me meto abajo del agua. Y la primera, siempre es por mi abuelo. Ya pasaron unos años que se fue, y con el transcurso del tiempo me doy cuenta que cada vez lo extraño más y más. Abuelo, donde quiera que estés, me gustaría decirte que fuiste la persona más buena que conocí, siempre con tu tranquilidad, ayudándome en todo, y brindándome cariño. Cómo me gustaría volverte a ver, abrazarte, aprovecharte un poquito más... Nunca pensé que te ibas a ir tan rápido, capaz era un poco chica y no me di cuenta de que estaba perdiendo a una de las personas que más amaba en el mundo. Extraño aquellos tiempos en los que íbamos de vacaciones con toda la familia, te levantabas a la mañana y decías "me voy a dar un chapuzón". Todavía recuerdo como si fuera ayer todo lo que pasó. Nos enteramos de que te habías caído y te habían internado. Mi mamá iba a veces para cuidarte, turnándose con mi abuela y mi tía, y nosotros te íbamos a visitar cuando podíamos, aunque vivíamos un poco lejos. Siempre me va a quedar grabado que una vez cuando volvía a casa con papá pasaron "Corazón en venta", y ahora, cada vez que escucho esa canción, me acuerdo de todo lo que pasó. Fue muy shockeante cuando ví a mamá y la abuela corriendo a abrazarse, llorando. Y la mayor tristeza fue cuando papá vino a buscarme al colegio, y como no solía hacerlo, ya que venía siempre mi mamá, me di cuenta de todo lo que pasaba. Te habías ido, no había podido darte el último abrazo, el último beso, despedirme de vos... Ayer a la noche me puse a pensar en esto y lloraba junto a la almohada, porque te extraño mucho, me gustaría decirte cuánto me haces falta, que eras una de las personas más importantes de mi mundo. Y no te pude decir nada de eso. Y como siempre dicen, sé que ahora estás en un lugar mejor, y algún día nos vamos a volver a ver, y te voy a poder decir todo lo que te extrañé. Tuve la suerte de conocerte y aprovecharte unos años, y eso lo agradezco muchísimo. Quiero que vuelvas, pero eso es imposible. Yo sé que me estás cuidando desde allá arriba. Te extraño mucho abuelo, y te amo.