Desde chiquita este castillo tan hermoso siempre me había llamado la atención, y todavía sigo sin caer que estuve ahí.
Siempre voy a decir que fue UN SUEÑO HECHO REALIDAD. Creo que el que nunca estuvo ahí, no puede entender lo que se siente... Por un lado, toda la adrenalina de las montañas rusas, el vértigo, los simuladores, esos juegos que te re impactan porque son espectaculares; y por otra parte está la emoción que sentís cuando ves a Minnie y a Mickey, aunque sean solamente personas disfrazadas. Toda mi vida soñé con tenerlos enfrente y darles un abrazo. En esos momentos en que ves a las princesas caminando por los parques o te sentás a ver una película 3D de los muchos éxitos que tuvo Disney, sentís que volves a tu infancia, a todo lo que siempre te gustó, a lo que te parecía tan lejano e inalcanzable. Me acuerdo perfectamente que desde el día en que llegué a Estados Unidos estaba emocionada con ver el castillo, y ahora cada vez que empiezo a ver una película de Disney y aparece, tengo muchísimas ganas de llorar. Todavía no puedo creer que estuve ahí, y menos que fui con las cuatro personas que más amo en este mundo. Fue lo mejor que me pudo pasar en toda la vida, un viaje que le voy a contar a mis hijos, a mis nietos, como se lo cuento a todo el mundo. Y puede ser que nadie me entienda cuando digo "Quiero volver!"... se que soy demasiado pesada con ese tema, pero creo que sólo los que fueron me pueden entender, lo que vivís allá es inexplicable, y a la hora del regreso te dan muchísimas ganas de llorar, porque quizás vuelvas pero no con la misma emoción de ver este MARAVILLOSO MUNDO por primera vez. El show final del Magic Kingdom fue lo que más me emocionó, veía los fuegos artificiales, la iluminación del castillo, escuchaba de fondo la letra de "Wishes" y no podía creer que toda esa magia se estuviera terminando, de que no iba a volver nunca con quince años y revivir el mejor viaje que mis papás me pudieron brindar. Este viaje, del que casi ya va a pasar un año, me hizo dar cuenta de que los sueños sí se pueden cumplir, sólo hay que desearlos con toda la fuerza del mundo, creer en lo que más querés. Simplemente, no lo puedo explicar con palabras, daría mucho por VOLVER, volver a subirme a los juegos que me faltaron, volver a ver todos los parques, volver a ver los shows, volver a emocionarme, volver a vivir como en un sueño, olvidándote un rato de que existe la realidad. Para ser más corta, GRACIAS papá y mamá... se los voy a agradecer de por vida, son lo mejor que puede existir. Nunca pensé que iba a vivir algo así, los amo con el alma.
