lunes, 25 de marzo de 2013
NO, no soy la mejor bailarina, ni siquiera de mi país, ni de mi provincia, ni de mi estudio de danza. Creo que hago pocas cosas bien, que me equivoco bastante, que cuando algo no me sale me enojo, que a veces voy a bailar sin ganas, que no me siento cómoda... Varias cosas, pero a veces no puedo explicar lo que siento cuando siento la música tan fuerte, y me pongo a bailar con todas las ganas del mundo. Ese momento en el que puedo disfrutar completamente del momento sin importar lo demás. FELICIDAD, o algo así, supongo. Quizás para bailar mejor tendría que haber empezado desde los 2 años, pero no. Comencé hace casi 3 años, y esa pasión que me da la mezcla de la música y los pasos, es inexplicable. Es inevitable la sonrisa. Y está bien si me corrigen, o si no me sale bien algo: Con el tiempo se aprende. Y no me gustaría que me dijeran que no voy a llegar a ningún lado o que bailo mal, porque es peor un bailarín que hace los pasos correctos y no baila con el corazón, que uno que hace exactamente lo opuesto.
