Hay que amarse a uno mismo.
La única manera de ser feliz, es creer en uno.
Y sólo así después podemos amar a los demás.
Muchas veces hay que terminar capítulos en la vida. Y tomemos las decisiones que tomemos, hay que asegurarnos de que nos hagan felices. A veces tenemos que elegir la opción que más nos duele, no sólo para no lastimarte a vos mismo, sino para no lastimar a los otros.
Y las penas no son eternas. (No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante.) Quizás derramás miles de lágrimas antes de irte a acostar, pero todo pasa, y el tiempo nos ayuda a superar las cosas, para demostrarnos que al dar vuelta la página nos espera algo mucho mejor.