miércoles, 21 de marzo de 2012

Si Amélie prefería vivir en sus sueños y seguir siendo una chica introvertida, estaba en su derecho, ya que malograr su vida es para todo ser humano un derecho inalienable.


Cualquier otra chica habría llamado enseguida, habría citado al chico en una aterraza para devolverle el álbum y así sabría si valía la pena seguir soñando o no. Eso se llama enfrentarse a la realidad. Pero eso... no es lo que Amelie quiere.



"Usted no tiene huesos de cristal, podrá soportar los golpes de la vida. Si deja pasar la oportunidad, con el tiempo su corazón se ira volviendo seco y frágil como mi esqueleto. ¿A qué espera?, ande, vaya a por él."